Jornada de puertas abiertas en Amapase

La Asociación de Madres y Padres Separados de Álava Amapase celebró durante el día de ayer una jornada de puertas abiertas, con el fin de dar a conocer sus servicios y actividades a todos los ciudadanos del territorio.

Amapase es una organización que ofrece apoyo y orientación jurídica, psicológica, pedagógica y social a todas las personas que se encuentran atravesando un proceso de separación, que lo hayan pasado ya o que tengan intención de hacerlo, así como a personas viudas.

Separados pero no revueltos

unirse para afrontar una ruptura conyugal. Ésta es la filosofía de la Asociación alavesa de Madres y Padres Separados, AMAPASE, que celebró ayer sus jornadas de puertas abiertas. Castillos hinchables para los chavales y una merienda fueron parte de la diversión en la casa de asociaciones Rogelia de Álvaro. Sin embargo, no faltó un espacio para la reflexión. Y es que, como destacó la psicóloga Miriam Ocio, una crisis de pareja “puede convertirse en el mejor momento para cuestionarse los propios comportamientos y encontrar la felicidad”. AMAPASE ha atendido el último año más de 635 consultas, tanto de orientación psicológica como jurídica. Además de asesoramiento, la asociación lleva a cabo actividades de ocio y terapias de grupo. Y esto porque, según explica la psicóloga Miriam Ocio, “es importante que hombres y mujeres contrasten posturas para que consigan ponerse en el lugar de su ex pareja”.

A pesar de que la separación es un problema de dos, Miriam señala que hay algunos aspectos que mujeres y hombres viven de manera diferente: “Las madres suelen sentir cierta sobrecarga en el cuidado de los hijos, mientras que los padres temen cierta pérdida de relación”, apunta. Sin embargo, a todos ellos se les presentan nuevas perspectivas. “Al ser un momento en el que parece que todo se derrumba, se lleva a cabo una revisión de la propia identidad”, asegura Miriam, que confía en que “se encuentran nuevos caminos para ser feliz”.

Lumi Gómez lo ha vivido en su propia piel y afirma que, efectivamente, es otra desde que acudió a AMAPASE para afrontar su separación. “Al comienzo se tiende a ser egoísta, pero cuando escuchas a otros padres, aprendes a vivir la situación de forma más comprensiva”. El club de montaña y el grupo de txikis son algunos de los recursos para aitas y amas. Asimismo, realizan una cena trimestral en la que renuevan energías. La última, ayer, en la que se reafirmaron en su convicción de que “las rupturas se superan mejor juntos”.

Álava lidera las ayudas por conciliación solicitadas por hombres en Euskadi

los funcionarios aglutinan el 26% de las peticiones de 2006

El Gobierno Vasco amplía las subvenciones a trabajadores con hijos menores de 3 años o con familiares dependientes.

 vitoria. Los hombres alaveses solicitaron casi el doble de ayudas para la conciliación de la vida laboral y familiar que los guipuzcoanos y los vizcaínos durante 2006. Un 9,22% de las peticiones realizadas en el territorio correspondieron a varones, mientras que esa cifra fue de un 5,31% en Bizkaia y un 5,27% en Gipuzkoa. Durante el pasado año el Gobierno Vasco repartió 19 millones de euros entre 10.725 personas, de las que 656 fueron hombres.

El consejero de Justicia, Empleo y Seguridad Social del Gobierno Vasco, Joseba Azkarraga, dio a conocer ayer estos datos, tras la aprobación del nuevo decreto de conciliación, que abre el abanico de las ayudas a los trabajadores que asisten a familiares dependientes y a los que tienen que contratatar cuidadores para sus hijos menores de 3 años. Euskadi avanza así en la concertación del trabajo y la familia, en la que se invertirán 127,2 millones de euros hasta el año 2010.

Según Azkarraga, los empleados de empresas privadas son los que más ayudas cursan. Un 74% de las solicitudes registradas en Álava durante 2006 fueron tramitadas por estos trabajadores, mientras que los funcionarios representaron el 26% del total.

Con este decreto, el Gobierno Vasco refuerza las ayudas puestas en marcha en 2001, que engloban a las personas que quieran acogerse a una excedencia o a una reducción de jornada para cuidar a sus hijos y a las empresas que deban sustituir estos puestos.

A partir de ahora se contempla como situación subvencionable el acogimiento familiar, permanente o preadoptivo, así como la tutela. Además, se establecen unos límites máximos de duración de los beneficios para promover una mayor implicación de ambos progenitores. Así, el plazo será mayor cuando sean ambos los que se acojan a las ayudas. Al igual que en años anteriores, las subvenciones destinadas a los hombres serán mayores que las que reciban las mujeres, con el fin de “potenciar la corresponsabilidad de la pareja”. Según Azkarraga, el porcentaje de peticiones realizadas por hombres ha pasado de un 5,2% en 2002 a un 6,12% en 2006.

novedades Después de la aprobación del nuevo plan, los trabajadores que necesiten o deseen dedicar más tiempo al cuidado de familiares dependientes podrán optar a una ayuda. Las cuantías serán las mismas que las destinadas a las personas que se dedican a sus hijos e incluyen la misma discriminación positiva hacia los hombres.

Por otro lado, las familias con hijos menores de tres años que no estén matriculados en una escuela infantil financiada con dinero público entran a formar parte de las personas con derecho a ayudas para la contratación de cuidadores a domicilio. Según informó el consejero, la cuantía de la ayuda dependerá de la renta familiar. Las mujeres que se acojan a una excedencia laboral para cuidar de sus hijos o de familiares en situación de dependencia recibirán 2.400 euros anuales y los hombres, 3.000. En el caso de la reducción de jornada, las ayudas oscilan entre los 1.350 y los 1.800 euros en el caso de las mujeres, y entre 1.800 y 2.400 euros para los varones.

 

La ley del divorcio multiplica las demandas de custodia compartida

Dos años después de la reforma los ‘divorcios exprés’ aumentan un 48%

Madrid. La reforma del Código Civil en materia de divorcio, que el 8 de julio cumple dos años, ha multiplicado las demandas de custodia compartida en los despachos de abogados, aunque los jueces la aplican con “cuentagotas”, según los expertos.

El texto de julio de 2005 estableció, tras una tramitación muy polémica, lo que ya venían otorgando excepcionalmente los jueces: el derecho de los cónyuges a compartir la guarda y custodia de los hijos, en una situación de mutuo acuerdo, y añadió la posibilidad de que pudiera concederse a instancia de uno de los progenitores. Ambos casos requieren un informe favorable del Ministerio Fiscal y del equipo psicosocial del juzgado, lo que, a juicio de algunos sectores, la ha convertido en una ley restrictiva.

Dos años después, el Consejo General del Poder Judicial no dispone de estadísticas oficiales sobre la repercusión de la medida, aunque si ha constatado que otros aspectos de la reforma, como los divorcios exprés , han supuesto un aumento del 48,1% de los divorcios y una reducción del 76% de las separaciones en 2006, debido a la reducción de plazos y costes contemplados en la nueva ley.

Rosa Pérez Villar, de la Asociación de Mujeres Juristas Themis, coincide en que se están multiplicando las demandas aunque no hay más concesiones “porque los jueces en general consideran que la custodia compartida no protege suficientemente el interés del menor”. Y en los casos que salen adelante, las audiencias las revocan, afirma. La portavoz de Themis, en contra de la custodia compartida en procesos contenciosos, considera que “no hay una necesidad social” y que sus regulación fue una “victoria pírrica, porque la mayoría de los tribunales se están pronunciando en contra”.

Para Ana María del Campo, presidenta de la Federación de Asociación de Mujeres Separadas, detractora de la medida, “el porcentaje de demandas que se han tramitado por la vía del mutuo acuerdo es insignificante en comparación con lo que se preveía”. Ello evidencia -dice- que no había esa demanda social por parte de los progenitores paternos y que “como ya advertimos” está siendo utilizada mayoritariamente por los “maltratadores como una forma de intromisión en la vida de la mujer y como fórmula de disuasión para que la mujer desista de su intención divorcista”.

En el otro extremo, José Luis Turienzo, presidente de la asociación “Custodia compartida, ¡ya!”, de Valencia, cree que se trata de una ley “restrictiva” porque es necesario un informe del Ministerio Fiscal que antes no existía, y que es “habitualmente negativo”. Además -afirma- interfiere la ley de violencia de género, que “da mucho poder a la mujer, no sólo para protegerla sino también para criminilizar al hombre”.

La reforma del Código Civil recoge, entre los supuestos en los que no procede conceder la custodia compartida, la existencia de indicios de violencia doméstica. >efe