El Gobierno reforzará la ley ante el repunte de violencia de género, La Policía Municipal destaca el aumento de agresiones de género por parte de jóvenes .

madrid. La muerte en una semana de, al menos, cinco mujeres, la última ayer, a manos de sus parejas o ex parejas, levantó ayer múltiples voces a favor de la ley contra la violencia de género -sin olvidar la necesidad de mejorar su aplicación-, y en defensa de la actuación de las instituciones en el caso de violencia en Vitoria.

Los datos proporcionados ayer por la Fiscalía contra la Violencia sobre la Mujer, sitúan en 11 el número total de víctimas mortales en todo el mes de mayo, y en dos en lo que va de junio, cifra a la que hay que sumar otra víctima tras el fallecimiento ayer de una mujer al ser acuchillada, presuntamente, por su pareja, un hombre de origen magrebí que fue detenido en la localidad cartagenera de La Aljorra.

El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, afirmó que la cifra de víctimas en la última semana no significa un “repunte” de esta violencia, y avanzó la intención del Gobierno de mejorar la aplicación de las normas. “Entre el 3 de junio de 2006 y el 3 de junio de 2007 hemos perdido a 64 mujeres, en el mismo periodo 2005/06 fueron 68. No es una justificación, pero hay que tener el dato correcto”, aclaró.

“El Gobierno -dijo- intensificará la aplicación de las normas, creo que todo el mundo coincide en que la ley (integral) es necesaria y su aplicación debe ser mejorada”. En similares términos, la presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género, Montserrat Comas, opinó que no están fallando las instituciones y, por contra, hay que buscar las responsabilidades en los criminales. Comas señaló que, sin la colaboración de la víctima, “es difícil investigar estos delitos, que suceden intramuros y sin testigos”.

Desde Amnistía Internacional en España, Esteban Beltrán, denunció que el Gobierno no asume su responsabilidad ante las muertes y criticó las deficiencias de la ley. La presidenta de la Federación de Mujeres Separadas y Divorciadas, Ana María Pérez del Campo, acusó a los abogados de convencer a las mujeres para retirar las denuncias. >EFE

El Gobierno reforzará la ley ante el repunte de violencia de género

madrid. La muerte en una semana de, al menos, cinco mujeres, la última ayer, a manos de sus parejas o ex parejas, levantó ayer múltiples voces a favor de la ley contra la violencia de género -sin olvidar la necesidad de mejorar su aplicación-, y en defensa de la actuación de las instituciones en el caso de violencia en Vitoria.

Los datos proporcionados ayer por la Fiscalía contra la Violencia sobre la Mujer, sitúan en 11 el número total de víctimas mortales en todo el mes de mayo, y en dos en lo que va de junio, cifra a la que hay que sumar otra víctima tras el fallecimiento ayer de una mujer al ser acuchillada, presuntamente, por su pareja, un hombre de origen magrebí que fue detenido en la localidad cartagenera de La Aljorra.

El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, afirmó que la cifra de víctimas en la última semana no significa un “repunte” de esta violencia, y avanzó la intención del Gobierno de mejorar la aplicación de las normas. “Entre el 3 de junio de 2006 y el 3 de junio de 2007 hemos perdido a 64 mujeres, en el mismo periodo 2005/06 fueron 68. No es una justificación, pero hay que tener el dato correcto”, aclaró.

“El Gobierno -dijo- intensificará la aplicación de las normas, creo que todo el mundo coincide en que la ley (integral) es necesaria y su aplicación debe ser mejorada”. En similares términos, la presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género, Montserrat Comas, opinó que no están fallando las instituciones y, por contra, hay que buscar las responsabilidades en los criminales. Comas señaló que, sin la colaboración de la víctima, “es difícil investigar estos delitos, que suceden intramuros y sin testigos”.

Desde Amnistía Internacional en España, Esteban Beltrán, denunció que el Gobierno no asume su responsabilidad ante las muertes y criticó las deficiencias de la ley. La presidenta de la Federación de Mujeres Separadas y Divorciadas, Ana María Pérez del Campo, acusó a los abogados de convencer a las mujeres para retirar las denuncias. >EFE

La Policía Municipal destaca el aumento de agresiones de género por parte de jóvenes

  

asocian estos ataques, que se dan en plena calle , con posibles consumos de cocaína

Algunas de las chicas víctimas de las palizas justifican estas actitudes y las interpretan como “manifestaciones de amor”

VITORIA. La violencia de género ya no se circunscribe al ámbito familiar ni a la clásica escena en la que el agresor, marcado por una educación retrógrada, maltrata a su esposa durante años en la intimidad de su domicilio convencido de que su suerte le pertenece. La Policía Municipal de Vitoria constata y manifiesta su preocupación ante el creciente número de ataques por parte de jóvenes a sus compañeras sentimentales en actuaciones marcadas por la “ira”, el “descontrol” y el “arrebato”, comportamientos que podrían estar asociados a cuadros de consumo de estupefacientes como la cocaína.A lo largo de los últimos meses han proliferado los casos de violencia de género en el que la metodología empleada se repetía una y otra vez. Las palizas tienen lugar en plena calle, a la vista de numerosos testigos, y los agresores no suelen sobrepasar en ningún caso los 40 años. La relación entre atacantes y víctimas suele ser de noviazgo, vigente o finalizado y, en muchas ocasiones, las agredidas rehusan presentar denuncia, por lo que los agentes son los encargados de actuar de oficio.

VITORIA. La violencia de género ya no se circunscribe al ámbito familiar ni a la clásica escena en la que el agresor, marcado por una educación retrógrada, maltrata a su esposa durante años en la intimidad de su domicilio convencido de que su suerte le pertenece. La Policía Municipal de Vitoria constata y manifiesta su preocupación ante el creciente número de ataques por parte de jóvenes a sus compañeras sentimentales en actuaciones marcadas por la “ira”, el “descontrol” y el “arrebato”, comportamientos que podrían estar asociados a cuadros de consumo de estupefacientes como la cocaína.A lo largo de los últimos meses han proliferado los casos de violencia de género en el que la metodología empleada se repetía una y otra vez. Las palizas tienen lugar en plena calle, a la vista de numerosos testigos, y los agresores no suelen sobrepasar en ningún caso los 40 años. La relación entre atacantes y víctimas suele ser de noviazgo, vigente o finalizado y, en muchas ocasiones, las agredidas rehusan presentar denuncia, por lo que los agentes son los encargados de actuar de oficio.El portavoz de la Policía Municipal, José Antonio Ferreiro, asegura en declaraciones a DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA que no existen datos concretos, ya que no se practican pruebas toxicológicas tras los arrestos, pero la irracionalidad y la violencia de los ataques pueden estar asociadas al consumo de cocaína. “Es una droga de amplio calado entre los jóvenes, que aumenta la agresividad y podría explicar el comportamiento descontrolado”, dice.

Aunque asevera que en Vitoria no existe un perfil concreto de maltratador, Ferreiro reconoce que a lo largo de los últimos meses ha crecido la violencia juvenil entre las parejas. “Resulta chocante, porque ya no podemos achacar estos comportamientos al antiguo sistema educativo. Nos encontramos ante una situación de pérdida de valores en la que, sorprendentemente, algunas de las víctimas aceptan lo que sucede e interpretan los celos violentos como una manifestación de amor por parte de su pareja, que por regla general es su novio. Nos cuesta mucho trabajo convencerlas de que denuncien y, en ocasiones, no lo conseguimos”, asegura el portavoz policial.

No obstante, Ferreiro recuerda que las intervenciones en los maltratos dentro del domicilio “pueden ser aún más peligrosas”, ya que se producen en espacios cerrados, con mayor tensión y violencia y los atacantes tienen más edad. “En estos casos es fundamental el trabajo intenso con las víctimas, que habitualmente han sufrido el maltrato durante años y carecen de autoestima. Para ello contamos con un servicio especial conducido por dos agentes femeninas que prestan su apoyo y siguen de forma personalizada cada uno de las agresiones”, indica.

Por su parte, la abogada especialista en casos de violencia de género Marisol Palacios interpreta este reciente fenómeno como “un reflejo de la agresividad e intransigencia que imperan en nuestra sociedad”. “Está claro que se trata de actos irracionales, en primer lugar porque no son justificables y, además, porque se producen a la vista de todo el mundo”, apunta.

“Los psicólogos ya advierten del peligro que entraña cerrar centros psiquiátricos, tal y como sucede actualmente, y no ofrecer ninguna otra alternativa. Tal vez muchas de las personas que llamamos maltratadores son enfermos que presentan inestabilidad emocional y que, en determinados casos, busquen incluso notoriedad pública”, alerta la letrada.

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