Medio millar de manifestantes reclaman en Sevilla la custodia compartida

20MINUTOS.ES. 18.11.2007
No es la primera congregación que se hace en defensa de la custodia compartida.
• Además de denunciar la manipulación que se ejerce sobre los menores y los casos de denuncias falsas.
• La manifestación ha transcurrido sin incidentes y ha congregado de forma predominante a hombres.
• “Por el derecho de los niños a crecer con ambos padres”. ¡Custodia compartida ya!
Algo más de medio millar de padres y madres procedentes de toda España se han manifestado el domingo en Sevilla para reclamar que la custodia compartida de los hijos sea el modelo preferente tras el divorcio, además de denunciar la manipulación que se ejerce sobre los menores y los casos de denuncias falsas.
Custodia compartida sí. Síndrome de Alienación Parental no. Denuncias falsas no
Esta protesta de ámbito estatal, convocada por la Confederación Estatal de Madres y Padres Separados y otras treinta asociaciones, ha arrancado de la céntrica Plaza Nueva de Sevilla con unas 300 personas de inicio, según fuentes policiales, que han precisado que durante su recorrido se han incorporado más manifestantes.

Encabezada por una pancarta con el lema escogido, “Custodia compartida sí. Síndrome de Alienación Parental no. Denuncias falsas no”, la manifestación ha transcurrido sin incidentes y ha congregado de forma predominante a hombres, aunque también a muchas mujeres, algunos niños y asimismo abuelas, abuelos y familiares de padres y madres afectados.

Los participantes, ataviados con camisetas alusivas al lema de la marcha y muchos con pañuelos blancos en la cabeza, han coreado consignas como “Custodia compartida” o “Queremos la igualdad” a su paso por las avenidas de la Constitución y San Fernando, y el Prado de San Sebastián hasta concluir junto a la Plaza de España.

Con los sones de timbales, cajas y bombos de fondo, han portado pancartas y carteles con reivindicaciones como “Por el derecho de los niños a crecer con ambos padres. ¡Custodia compartida ya!”, “Igualdad coparental”, “Con mamá y con papá” o “Basta ya, secuestro emocional”.

Agurain acoge un taller sobre la violencia de género

Las sesiones incidirán en la prevención y sensibilización frente a este tipo de maltrato

Vitoria. La Asociación de Madres y Padres Separados de Álava (AMAPASE) impartirá durante la próxima semana en Agurain un taller sobre cómo prevenir la violencia de género y sensibilizar en igualdad. La iniciativa, fruto de un convenio de colaboración entre AMAPASE y la Diputación Foral de Álava, pretende hacer reflexionar sobre la discriminación por cuestiones de género y, a partir de ahí, sugerir estrategias personales de cambio de conducta que favorezcan relaciones igualitarias.

“Queremos ayudar a desarrollar la autoestima en hombres y mujeres para que las relaciones entre ellos sean más saludables. Es importante fomentar las habilidades de comunicación para dar una oportunidad al diálogo y evitar de esta manera el conflicto”, explica Pedro Cruz-Valderrama, presidente de la asociación.

El taller, de entrada gratuita, se celebrará en el Salón de Plenos del Ayuntamiento. Se divide en tres sesiones (19, 22 y 26 de noviembre) de hora y media de duración, cada una con un objetivo concreto. En primer lugar, se trata de contextualizar el término y diferenciar la violencia de género de otros tipos de violencia. Una vez aclarado el concepto, se ilustrará cómo afecta esa violencia a la pareja y a la convivencia y, por último, se darán a conocer los recursos personales y sociales que hay para afrontarla.

Carmen Pérez, psicóloga y mediadora familiar, será la encargada de impartir el taller. Promete unas sesiones, sobre todo, dinámicas y participativas. “Más que una charla, queremos que se convierta en un espacio para la reflexión. Será un taller vivencial, donde escenificaremos situaciones cotidianas y analizaremos sucesos que aparecen a diario en los medios de comunicación. Queremos hacer partícipe a la gente, trabajar juntos y compartir ese trabajo”.

El objetivo es hacer pensar sobre algunas actitudes básicas de convivencia como son el respeto, la igualdad y la corresponsabilidad. Porque, según los organizadores del taller, para que un conflicto no derive en violencia, ni física ni psicológica, lo primero es aprender a gestionarlo.

El número de divorcios se multiplica por cuatro desde la entrada de la ley

El cambio normativo explica también que las separaciones hayan disminuido un 70,7%, al acortarse los plazos legales

madrid. Un total de 126.952 personas se divorciaron en España en 2006, frente a las 32.627 que lo hicieron en el año anterior, por lo que se multiplica por cuatro este tipo de ruptura. En total, 145.919 matrimonios se disolvieron el año pasado, de los que un 87% son ya divorcios, según la Estadística de Nulidades, Separaciones y Divorcios del INE.

Por el contrario, se registraron 18.793 separaciones (una disminución del 70,7%). Por su parte, hubo 175 nulidades eclesiásticas, lo que implica un incremento del 3,6%.

Esta evolución tan dispar de las separaciones y los divorcios, que ya se advirtió con menor intensidad en 2005, se explica en gran medida por el cambio de marco regulatorio producido por la entrada en vigor de la reforma del divorcio, que permite eludir la separación previa, según el INE. La nueva legislación también explica el crecimiento de más de un 300% en 2006 respecto al año anterior de las disoluciones ejecutadas en matrimonios que llevan menos de un año de duración.

El número de disoluciones matrimoniales por 1.000 habitantes es de 3,26, y la duración media de los enlaces rotos es de 15,9 años. En total, el número de disoluciones matrimoniales creció un 6,5%.

Atendiendo al tipo de ruptura matrimonial, el 52% de las separaciones han sido de mutuo acuerdo y el 48% contenciosas. A su vez, el 65,3% de los divorcios han sido consensuados y el restante 34,7% no consensuados. Del total de divorcios, en 38.630 casos (el 30,4%) hubo separación previa.

Por otro lado, en los tres tipos de disolución matrimonial se observa que el mayor número de rupturas tiene lugar entre los 40 y 49 años, tanto en hombres como en mujeres. Aunque la edad media es mayor en los varones. La edad media de las mujeres en el momento de la disolución matrimonial es de 40,5 años (42,8 años en las separaciones, 40,2 años en los divorcios y 40,5 en las nulidades). En el caso de los hombres, la edad media es de 43,2 años (45,4 años en las separaciones, 42,8 años en los divorcios y 44,1 en las nulidades).

Según el tipo de ruptura, los matrimonios disueltos por nulidad han tenido una duración media de 9 años, los disueltos por separación 17,8 años y los disueltos por divorcio 14,7.

La mayor parte de las separaciones (36,5%) se producen después de los 20 años de matrimonio, en segundo lugar figuran las relativas a matrimonios que duran entre seis y 10 años (16,4%). En el caso de los divorcios, el 27,1% corresponden a matrimonios con una duración superior a los 20 años, seguidos por aquellos que duran entre seis y diez años (20,6%). >e.p.

El aumento de los divorcios colapsa los dos puntos de encuentro con los hijos de Álava

El secuestro de un niño de dos años en un punto de encuentro de Bilbao, por parte del padre, ha puesto de actualidad un servicio social que también existe en Álava, desde hace ya más de dos décadas, para que algunos progenitores puedan ver a sus hijos. Estas visitas en un espacio físico ajeno a las partes tienen siempre como telón de fondo un gran problema.

En algunos casos, son matrimonios quienes acuden a estos centros a reencontrarse con sus vástagos, después de perder su custodia por no poder atenderles. En otros, los usuarios son hombres con una orden judicial de alejamiento de su ex mujer. No faltan padres que recurren a esta fórmula, también tras una orden judicial, ante el incumplimiento del régimen de visitas por parte de su ex mujer. En muchas ocasiones, la propia pareja separada elige un punto neutral de entrega y recogida de los hijos para no verse las caras tras una separación nada amistosa.

El constante aumento de los divorcios, en especial de los conflictivos, ha colapsado los dos centros de visitas que existen en la provincia. Ambos están ubicados en Vitoria, uno depende del Ayuntamiento y el otro, de la Diputación. «Están saturados», confirma Isabel Palacios, vicepresidenta de la asociación de Madres y Padres Separados de Álava (Amapase).

La denuncia de esta abogada y mediadora coincide con los datos que ofrecen las instituciones. La ocupación de las dos salas de que dispone el centro municipal es del 100%. Atiende en estos momentos a 34 familias y a 42 niños.

Un reciente balance pone de relieve que el número de menores asistidos ha crecido un 190% de 2001 a 2006. Por ello, el Consistorio proyecta habilitar una tercera sala cuando traslade el servicio a la fallida cafetería de Renfe.

El centro foral -que gestiona la propia Amapase- también ha visto cómo se disparaba la demanda. Hasta el 31 de octubre, ha servido de punto encuentro de 61 niños de 42 familias con sus padres. En 2005, por las mismas fechas, la cifra no pasaba de las 28 familias.

«El día en el que los padres y los madres se respeten, aunque se divorcien, sobrarán estos centros. Mientras tanto son necesarios y se precisan más, lo mismo que hay que abrir un segundo Juzgado de Familia», resalta Palacios.

La jefa del servicio de Infancia y Familia del Ayuntamiento de Vitoria, Boni Cantero, también atribuye al incremento de los divorcios traumáticos para explicar el aumento. «Antes, muchos niños se encontraban con sus padres en casa de éstos, de los abuelos o de los tíos. Los familiares se implicaban más. Ahora se mantienen al margen porque hay más divorcios difíciles y temen que les sapilque».

De seis a doce meses

Cantero resalta la labor educadora de unos centros que disponen de personal especializado que interviene para evitar el ’síndrome de alineación parental’, que es como denominan los expertos a la presión que ejerce un progenitor sobre un hijo para que rompa el vínculo con el otro. «La separación ya es dura para un niño, como para que, encima, se le atormente», enfatiza Cantero. La edad de los menores que van a estos espacios va de los 3 a los 10 años.

Cuando las relaciones se normalizan, es decir cuando las partes cumplen las sentencias de separación o recuperan la relación perdida, las visitas tienen lugar en el ámbito familiar. Este proceso lleva su tiempo. «Si todo va bien, entre seis meses y un año».