Unos 150 niños sufren la incapacidad de sus padres separados para pagarles la pensión

VITORIA. La separación de una pareja entraña un trauma en los implicados y en sus hijos que tarda años en superarse, un conflicto agravado por la difícil situación económica en que muchas veces quedan los cónyuges. En el caso de Álava, entre el 15 y el 20% de los padres o madres separados no paga la pensión alimenticia de sus hijos, ya sea por irresponsabilidad o porque sencillamente no pueden hacerlo. Esto supone que alrededor de 150 niños del territorio, 800 en todo Euskadi, se encuentran en una situación precaria.

Se trata de cifras alarmantes que hablan de una realidad social que va a más cada año, pues la conflictividad en las separaciones no deja de crecer (un 3% de 2005 a 2006), lo que implica que uno de los dos miembros de la pareja, o ambos, quedan en una situación económica muy delicada.

La Federación de Euskadi de Madres y Padres Separados, Kide-tza, quiso hacer visible ayer esta realidad con motivo de unas elecciones generales que pueden redundar en beneficio de las parejas separadas, y sobre todo de sus hijos. Kidetza también quiere aprovechar que en menos de seis meses se sacará adelante el Fondo de Garantía Social para poner sobre la mesa una serie de necesidades que los grupos políticos, a su juicio, han de tener en cuenta.

Los padres y madres separados o divorciados exigen que las ayudas a los hijos sean ilimitadas en el tiempo y en una cuantía suficiente para garantizar la manutención de los menores.

El fondo estatal contempla una ayuda de 150 euros durante dieciocho meses, una cantidad “cicatera” según el presidente de Kidetza, Justo Sáenz. El portavoz de los padres y madres separados de Euskadi añadió que uno de los grandes caballos de batalla de cara a la aprobación de la ley en el ámbito vasco será la ampliación de las ayudas a mayores de dieciocho años. “Desde la perspectiva social condenamos a los mayores de edad a ir al mercado laboral de baja cualificación y precario, para ayudar generalmente a una madre que también suele tener un trabajo precario. Estamos fijando su proyecto de vida y laboral”, señaló Sáenz.

Esta medida sería temporal, y permitiría a los jóvenes continuar con sus estudios mientras no perciban la manutención por parte del progenitor que no vive con ellos.

Al margen de las exigencias concretas de cara al futuro Fondo de Garantía vasco, Kidetza considera fundamental modificar la nueva Ley del Divorcio y la Ley contra la Violencia de Género.

En el primer caso, Sáenz insistió en la necesidad de luchar contra la manipulación de los hijos en los procesos de separación, la liquidación de gananciales para facilitar el acceso a la vivienda de los cónyuges o la guardia y custodia compartida como norma.

denuncias falsas En cuanto a la Ley contra la Violencia de Género, Kidetza cree que se debe corregir la actual discriminación positiva en favor de la mujer, que deja en una situación de desprotección contra la violencia a hombres y niños.

Asimismo, la federación exige que se investiguen las denuncias falsas por violencia de género que proliferan cada vez más y que atentan contra la presunción de inocencia. Hay que tener en cuenta que el 65% de las 125.000 denuncias presentadas en el Estado han sido absolutorias o sobreseídas.

Cerca de 2.000 familias vascas han cobrado el ‘cheque-bebé’ de Zapatero

BILBAO. Un total de 1.986 familias del País Vasco percibieron en enero los 2.500 euros por nacimiento o adopción que concede el Gobierno central, por un importe total de 4,958 millones de euros. El tiempo medio de espera para el cobro es de unos 30 días desde el momento de la solicitud, según datos hechos públicos ayer por el Ministerio de Economía y Hacienda.

Por territorios históricos, Gipuzkoa contabilizó el mayor número de solicitudes, 888, que elevaron el total de percepciones a 2,222 millones de euros, seguido de Bizkaia, con 844 solicitantes y un total de 2,103 millones abonados. En Álava, 254 familias solicitaron el denominado cheque bebé , con lo que la cifra total concedida se estableció en los 635.000 euros.

Las nuevas solicitudes pueden presentarse por Internet con firma electrónica a través de la página www.agenciatributaria.es , en las oficinas de la Agencia Tributaria y de la Seguridad Social, o a través del teléfono 901 200 345, informa Europa Press.

Por otro lado, la Federación de Madres y Padres Separados de Euskadi, Kidetza, pidió ayer que el futuro fondo vasco de garantía para el impago de pensiones alimenticias contemple cuantías “suficientes” que cubran “las necesidades reales” de los menores y “no sea tan cicatero” como el recién creado a nivel estatal.

El presidente de Kidetza y también de la Confederación Estatal de progenitores separados, Justo Sáenz, valoró en rueda de prensa en San Sebastián el acuerdo adoptado en el Parlamento Vasco por todos los grupos políticos presentes, que instó al Ejecutivo autonómico a preparar la regulación de dicho fondo antes del 30 de junio próximo. Sáenz confió en que el fondo de garantía social que se cree en Euskadi no incluya las condiciones y cantidades económicas “restrictivas” del que puso en marcha recientemente el Gobierno central como mera “medida electoralista y con un contenido que deja mucho que desear”.

Así, pidió que el que se constituya en el País Vasco no establezca “un límite temporal predeterminado” para la percepción de las prestaciones y no excluya a los hijos mayores de 18 años “en circunstancias de necesidad”. Sáenz exigió además al Ejecutivo vasco que el decreto que regule el funcionamiento del fondo sea negociado con los afectados.

Respecto a la crítica hecha por la parlamentaria de EB Kontxi Bilbao de que “con el dinero público no se puede pagar la irresponsabilidad de algunos”, recordó que hay “situaciones de pobreza” en algunas parejas separadas que “no tienen por qué implicar a los menores”.