Divorciados y separados podrán deducir el pago de pensiones al acceder a una VPO

por contra, los perceptores deberán declararlas como ingresos ante etxebide

La persona que deja el domicilio conyugal entra en los sorteos de forma “inmediata” en lugar de a los dos años

vitoria. Buenas noticias para las personas separadas y divorciadas que residen en la CAV y que desean acceder a las viviendas de Etxebide y Bizigune. El Gobierno Vasco ha modificado el decreto correspondiente a las viviendas públicas y ha decidido que cualquier ciudadano que pague una pensión compensatoria a su ex pareja podrá deducir este montante completo de su declaración de ingresos a la hora de solicitar un piso, tanto en régimen de compra como de alquiler. Una medida moderna con la que el Ejecutivo autonómico pretende “adaptar la normativa de la VPO a las nuevas circunstancias”.

Después de analizar el actual panorama familiar de la comunidad autónoma, los responsables de la consejería vasca de Vivienda han constatado que, desde el año 2001, se ha duplicado el volumen de separaciones o divorcios. Euskadi ha pasado de registrar 2.000 a 4.000 rupturas de pareja por ejercicio. Una circunstancia que da lugar a “situaciones complejas, ligadas a menudo a la asignación de la custodia y la vivienda”.

Para compensar el esfuerzo económico que representa el abono de una pensión compensatoria, el Departamento de Vivienda ha anunciado que, a partir de ahora, realizará modificaciones sustanciales en el cálculo de ingresos para acceder a los sorteos. Así, el ex cónyuge que tiene la obligación de pagar la pensión compensatoria “deberá probar documentalmente que la está pagando para poder minorar esta cantidad de sus ingresos a efectos de Etxebide”, según explicaron los portavoces de la consejería.

Esta corrección a la baja puede, en muchos casos, marcar la diferencia entre quedar excluido de las listas o formar parte de las bolsas de sorteo. “Puede permitir no superar los máximos de compra, fijados en 33.000 euros, o de ciertos tipos de alquiler cuyo tope está fijado en 21.000 euros”, precisaron. Pero también tendrá efectos sobre las personas perceptoras de las pensiones, ya que deberán declararlas como ingresos ante Etxebide a la hora de optar a una VPO.

La renovación del decreto que regula el régimen de las viviendas protegidas y las medidas financieras en materia de suelo y vivienda, resulta, a juicio de los responsables de Vivienda, “aún más necesaria tras la entrada en vigor de la Ley del Suelo”, ya que ha introducido importantes modificaciones. Concretamente, el articulado establece como novedad que “las pensiones compensatorias serán tenidas en cuenta tanto como ingreso del ex cónyuge que la perciba como minoración de ingresos del ex cónyuge obligado a abonarla, siempre y cuando el ex cónyuge obligado a abonar la pensión compensatoria pruebe documentalmente que la ha satisfecho de forma efectiva”.

Otra modificación que forma parte de las ya introducidas en el decreto, servirá para permitir que la persona que se ve obligada a abandonar el domicilio conyugal pueda participar en los sorteos “de forma inmediata” y no a los dos años como marca la norma anterior. Otra novedad es que, en caso de venta de la vivienda conyugal, también podrán tomar parte en los sorteos los dos ex miembros de la pareja siempre que la venta no supere los 75.000 euros.

cupo social Asimismo, los divorciados y separados residentes en la CAV pasarán a formar parte del cupo social para viviendas en alquiler, grupo en el que también tienen cabida las familias monoparentales y las mujeres que han sufrido maltrato, “un cupo que tiene mayor probabilidad de resultar agraciado en los sorteos”. Además, los separados y divorciados inscritos en el registro de Etxebide que tengan la custodia de los hijos compartida, “podrán hacer constar como unidad convivencial a dichos hijos en ambas solicitudes”.

En los casos de custodia no compartida, los hijos pasarán a formar parte de la unidad convivencial de la persona encargada de su cuidado. “El ex cónyuge no custodio podrá solicitar que se tenga en cuenta a dichos hijos a los efectos de las dimensiones o números de habitaciones de la futura vivienda”.

Otro cambio atañe a las renuncias. Anteriormente, si se rehusaba en dos ocasiones al piso adjudicado, el solicitante quedaba excluido de las rifas durante dos años. Ahora, dos renuncias expresas darán lugar a la exclusión automática de los registros durante dos años. Además, un rechazo tácito por no haber sido posible localizar al agraciado, también será motivo de exclusión, medida que animará a los solicitantes a mantener actualizados los datos de domicilio y teléfono de contacto.

Finalmente, el Gobierno Vasco establece que una renuncia expresa a cualquier programa de Etxebide “producirá la exclusión inmediata de dicho programa”.

 

“Si los profesores se arreglan para educar a los niños sin pegarles, ¿por qué no van a hacer lo mismo los padres?”

Juana Mari Maganto, profesora del Departamento de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación de la UPV

La teoría está clara, pero la práctica, no tanto. Es la principal conclusión de un estudio realizado por la profesora Juana Mari Maganto, que observa la actitud de los adolescentes y jóvenes respecto a las perspectivas de género, la conciliación y la resolución de conflictos en la familia

vitoria . Maganto explica que la juventud vasca tiene una mentalidad “progresista” respecto a la igualdad de géneros, pero siguen pesando demasiado los esquemas más tradicionales. El resultado de unas 900 encuestas a jóvenes de 14 a 25 años es que la familia sigue siendo responsabilidad de ellas.

¿Cuál era el objetivo del estudio?

La educación y fomentar estrategias de igualdad entre los adolescentes. Por eso hemos analizado, sobre todo, cómo se plantean la conciliación laboral y familiar y, a partir de ahí, aspectos como la resolución de conflictos en el ámbito familiar o cuestiones sobre su propia identidad.

¿Y cuáles han sido las conclusiones?

Hemos visto que, en teoría, tienen clara la perspectiva de género y una actitud igualitaria, pero en la práctica se dan cuenta de que todavía hay posiciones excesivamente tradicionales y tienen conciencia de la dificultad de cambiarlas. Conviven una actitud más progresista, que sobre todo tienen las mujeres, y actitudes tradicionales que convendría ir cambiando. Hemos detectado actitudes en la práctica modificables, en las que habrá que trabajar. Pero sí se ha avanzado en la teoría, y eso está bien.

¿Ven dificultades para llevar la teoría a la práctica?

Consideran que es difícil conciliar la vida laboral y familiar y que faltan servicios y ayudas para poder hacerlo. La medida que les parece más importante sería un horario laboral flexible, algo que en Europa se ha visto que da buenos resultados, se trabaja mejor y se rinde más. Pero ven que aquí no es una posibilidad y, entre las alternativas que encuentran para conciliar las dos facetas, las mujeres priorizan el trabajo a tiempo parcial. Los hombres ni se lo plantean, consideran que eso les impediría su desarrollo profesional. Para las jóvenes es la única manera de compatibilizar trabajo y familia.

¿Y eso responde a esquemas anteriores?

Sí, esos esquemas tradicionales siguen ahí. También les preguntábamos por qué abandonarían su trabajo y después de responder que la decisión la tomarían en pareja, ellas responden que lo harían con el primer hijo. Los chicos sólo se plantean que dejarían un trabajo si encontraran algo mejor o por despido.

¿Es lo que han visto en su casa?

Sí, ellos han visto en la mayoría de los casos que su madre trabaja y también ven que la conciliación provoca más dificultades en la familia y en la pareja, hay un nivel mayor de discusión e incomunicación. Ven que o se asumen estrategias de corresponsabilidad dentro de la familia, y los hombres y los hijos participan más, o se encuentran con que las mujeres, a día de hoy, llevan encima su trabajo laboral y una gran parte del familiar, que incluye la ayuda a los hijos, a los dependientes y el liderazgo de la familia.

¿Ellos siguen sin colaborar en casa?

Hay aspectos, como el cuidado a dependientes, que los chicos ni se plantean. En lo único que participan más activamente ellos es en las reuniones escolares, el resto parece que está en el ámbito de ellas. Y es curioso que cuando se les preguntaba por qué creen que las amas de casa no intentan integrarse en el mercado laboral, ellos responden que es porque ellas priorizan el cuidado de los hijos, dicen que es algo consciente y voluntario. También perciben clarísimamente que retomar el trabajo después de un intervalo sin trabajar es más difícil para las mujeres que para los hombres.

¿La perspectiva de género les marca otros muchos aspectos de su vida?

Sí, no sólo la conciliación, que ellas la asumen como su responsabilidad. Es a ellas a las que más les afectan estos viejos esquemas, por eso son ellas más progresistas, para liberarse de ciertas cargas y que ellos también las asuman como propias, porque la familia también es algo propio para ellos.

¿En qué otros sentidos siguen pesando esos esquemas?

Es real que todavía lo que menos les gusta de su imagen a las jóvenes, mucho más que a ellos, es su aspecto físico. En general, no están muy seguros de sí mismos, aunque hay que tener en cuenta que el estudio está hecho con gente muy joven, de 14 a 25 años. Pero en el estudio también se reflejan otras cuestiones sobre su identidad y se ve que, a medida que aumenta su edad, saben con más claridad qué quieren y cómo lo quieren, y se sienten capaces de afrontar desafíos y de tomar decisiones sobre su propia vida, ven que necesitan un criterio propio.

¿Hay diferencias en esos aspectos de su desarrollo personal?

En general, las chicas tienen mayores fortalezas emocionales que los hombres, son más capaces de dar cariño, más generosas y afrontan la vida con mayor entusiasmo. Pero a todos, en general, les cuesta bastante hablar de sus emociones o sentimientos.

También se les planteaba cómo resolver conflictos.

Reconocen que en la familia hay focos de discusiones si hay corresponsabilidad, tomar decisiones crea conflictos. Sus respuestas indican que sí tienen capacidad y recursos para resolver esos conflictos y controlar la agresividad. Pero una de las conclusiones que me preocupan es que a veces consideran que el hecho de dar una bofetada a un niño en su educación puede resolver un conflicto. Está a la orden del día, se ve en los parques y no pasa nada…

¿Sí pasa?

Pasa mucho, hay una relación de poder de arriba a abajo, al pegar a los niños se les humilla, no se pueden defender. Los niños no pueden separarse de sus padres, son muy dependientes y necesitan su afecto. Me preocupa que a los jóvenes les parezca normal. Me parecería normal que entendieran que una persona en un momento determinado dé una bofetada, pero supiera que no es lo que debería haber hecho y se sintiera culpable. Pero lo que me preocupa es que socialmente no está tan mal visto. Si desde hace años los profesores no pueden pegar a los alumnos y se arreglan para educarlos sin pegarles, ¿por qué no pueden hacer lo mismo los padres?

Hay casos en los que los niños no saben razonar.

Hay muchas otras posibilidades. Cuando un niño te reta porque quiere un caramelo, si le dices que no y le pones un límite, él coge una rabieta. ¿Y quién aguanta cinco minutos con el niño llorando? Si le das un azote se calla, en el momento se resuelve el problema, pero el niño no encuentra la relación entre que él quiera un caramelo y que le den un golpe. Y la palabra no sí la entiende, si se le deja pataleando al final dejará de intentarlo porque ve que no cambia ese no . Es una lucha de poder y, en esos casos, lo mejor que se puede hacer es retirarse del conflicto. Con el golpe el niño puede aprender a no hacer algo mal, pero no a cómo hacerlo bien.

La Defensoría para la Igualdad detecta una discriminación por sexo en la normativa del IRPF

las madres separadas con hijos mayores de edad no optan a la tributación conjunta

La Hacienda alavesa ha devuelto 44 millones desde que comenzó la campaña

vitoria. La Defensoría para la Igualdad entre Hombres y Mujeres propuso ayer a las Juntas Generales de Álava, Gipuzkoa y Bizkaia una modificación en la normativa del IRPF para corregir la “discriminación indirecta” por razón de sexo en la que, a su juicio, incurre. Esta denuncia se ha originado a raíz de una solicitud presentada por una mujer separada con un hijo mayor de 18 años a su cargo, ante la imposibilidad de optar a la tributación conjunta y, así, beneficiarse de la correspondiente reducción.

La normativa en el caso de parejas separadas fija en los 18 años el límite de edad de los hijos para que la persona responsable de su custodia pueda optar a la beneficiosa tributación conjunta. Por contra, sí permite una deducción en concepto de pensiones alimenticias hasta la edad de 30 años, circunstancia de la que sí va a beneficiarse el ex cónyuge de la mujer que se ha puesto en contacto con la Defensoría pese a no hacerse cargo de este descendiente en el día a día.

“La normativa del IRPF, aparentemente neutra y sin distinciones entre hombres y mujeres, produce un resultado económico más desfavorable para las mujeres, que son mayoritariamente quienes asumen la guarda y custodia de los hijos, cuando éstos cumplen los 18 años”, denuncia la Defensoría. De hecho, estima que una madre sola representativa de la media se ve obligada a pagar 921 euros más de Impuesto por el hecho de que su descendiente alcance la mayoría de edad.

‘rent@raba’ En otro orden de cosas, el diputado foral de Hacienda, José Luis Cimiano, abrió ayer la segunda fase de la campaña de la renta, en la que los contribuyentes podrán cumplir sus obligaciones fiscales a través de la propia Diputación o las entidades financieras correspondientes, mediante la modalidad Rent@raba . El plazo para cumplimentar el IRPF se extenderá hasta el próximo 19 de junio pidiendo cita previa hasta el 13 de ese mismo mes.

Por el momento, la Hacienda alavesa ha devuelto en el primer mes de campaña 44,1 millones a los contribuyentes alaveses que han optado por las modalidades Rentafácil y Rentared para ponerse al día con el fisco. El 60% de las 85.520 autoliquidaciones enviadas a los domicilios mediante Rentafácil ya han sido aceptadas o modificadas, resultando negativas 43.634 y 6.255 positivas. Además, el 90% de las declaraciones realizadas por Internet -1.000 personas han optado por esta vía- han dado a devolver, con un importe total de 1,8 millones.