Las separaciones caen un 13% en Álava

crecen los casos de impago en pensiones alimenticias

También lo hacen las peticiones de custodia compartida, sobre todo por parte de hombres

vitoria. Cuando hay menos dinero, el número de divorcios y separaciones disminuye. Es una ciencia casi exacta que se vuelve a materializar en el actual contexto de crisis económica. De hecho, según los datos proporcionados por la Federación de Euskadi de Madres y Padres Separados, Kidetza, en Álava hubo, durante 2008, 112 separaciones menos, un 12,8% menos que las registradas en el año anterior.

Los principales motivos de este descenso en el número de separaciones se circunscriben en la dificultad que ambos cónyuges encuentran para vender el piso o para acceder a Viviendas de Protección Oficial (VPO), bien porque no les otorgan préstamos, bien porque no computan ingresos netos. Además, también se dan muchas situaciones en las que el desempleo de los implicados en la separación impide la ruptura.

Por todo ello, según Kidetza, se están produciendo cada vez más casos en los que el sujeto no puede hacer frente a todos los gastos y deja de pagar las pensiones alimenticias o los créditos hipotecarios de las viviendas exconyugales. Con el objetivo de paliar estas incidencias, la Federación propone que en los Presupuestos de 2010 se destine una cantidad de tres millones de euros para crear un fondo de garantía social destinado a situaciones de impago de pensiones alimenticias.

Manipulación de menores La falta de dinero no sólo causa problemas en el marco de lo material. Las estadísticas proporcionadas por el colectivo de madres y padres separados asegura que en el último año ha aumentado la utilización y manipulación de los menores ante situaciones de divorcio. Por eso, se perfila “como medida urgente” regular la custodia compartida como norma en Euskadi e instar al Gobierno central para que modifique la Ley del Divorcio.

Además, aunque un porcentaje alto de las separaciones todavía se produce por consenso de ambas partes, el nivel de contenciosidad (es decir, de divorcios no amistosos) ha aumentado un 2,3% en Álava, frente al incremento de, por ejemplo, el 0,2% en Bilbao o el descenso generalizado en el resto del Estado.

Pero no todos los datos proporcionados por Kidetza muestran situaciones negativas. De hecho, las peticiones de custodia compartida son cada vez más (llama la atención, sobre todo, el incremento de éstas solicitudes por parte de hombres). Además, la mediación familiar se ha consolidado ya como recurso imprescindible para articular cualquier acción en el que se vea implicado un menor.

Por otra parte, la Federación establece que el tramo de 35 a 45 años es, ahora mismo, el que más se divorcia, y asegura que el número de hijos por familia es de 1 ó 2, cifras superiores a los datos ofrecidos en años anteriores cuando muchas de las parejas divorciadas no tenía ningún descendiente.

Asimismo, desde Kidetza confirman que la gente se encuentra “cada vez más sola después del divorcio” y necesita, por tanto, apoyos para su resocialización.

El divorcio pierde fuelle en Álava

La cifra de matrimonios rotos ha caído un 15% en la provincia en el último año debido, en parte, a una crisis que hace que muchas parejas aplacen ese paso

Los alaveses se divorcian menos. Eso es lo que revelan las estadísticas judiciales, que hablan de un total de 691 rupturas matrimoniales el pasado año en Álava, un 15% menos que en 2007, cuando los jueces revisaron más de 15 divorcios y separaciones cada semana. En el conjunto del País Vasco, esta caída ha sido menos acusada, de apenas un 9%, con 4.930 rupturas selladas a lo largo de 2008, de acuerdo con los datos del Consejo General del Poder Judicial.
Las razones de esta pérdida de fuelle de los divorcios en la provincia son difíciles de explicar. En las tertulias locales se culpa a la crisis del hecho de que muchas parejas rotas decidan soportarse algún tiempo más, aunque sólo sea hasta que el temporal económico escampe. Sin embargo, la vicepresidenta de la Asociación de Madres y Padres Separados de Álava, Marisol Palacios, no tiene tan claro que ese sea un factor determinante. «Está claro que afecta, que los matrimonios en crisis hacen más números y meditan más, pero si la relación está muy deteriorada, al final acaban dando el paso de separarse», indica.
Palacios recuerda que en Álava lo peor de la recesión comenzó a notarse tras el pasado verano y que sus efectos van a más, con lo que habrá que esperar al cierre de este año para saber hasta qué punto los ERE que afectan ya a 11.000 personas y las colas de paro han mermado los divorcios y separaciones.
Cero nulidades
Los números de rupturas de 2008 realmente no guardan relación con el incremento de la cifra de desempleados. El primer trimestre arrancó con una media de 45 separaciones al mes y el último, con la coyuntura económica en estado de shock, cerró con una cifra similar de 46 liquidaciones matrimoniales.
Las estadísticas judiciales incluyen tanto las nulidades como los divorcios o las separaciones. Esta última figura empieza a ser residual, ya que muy pocas parejas – 41 en todo el año- optan por ella desde que entró en vigor en 2005 el denominado ‘divorcio exprés’, que suprime la obligatoriedad de dar ese paso de manera previa.
Otra cosa que caracteriza a los alaveses es su inclinación por tratar de consensuar su divorcio o separación. Seis de cada diez parejas que decidieron el pasado año poner fin a su matrimonio lo hicieron de mutuo acuerdo. Los motivos de las separaciones no amistosas son por lo general la custodia de los hijos y el reparto de la hipoteca.
Ese mismo ejercicio no hubo ninguna nulidad matrimonial y dato que choca con lo que ocurre en Valencia o en las provincias andaluzas. Mientras que en el País Vasco sólo una pareja logró la nulidad, en la comunidad autónoma más sureña lo hicieron 25 y en Valencia, 31.

Los separados podrán comprar viviendas y no pagar el primer año

Si una separación matrimonial es ya de por sí una situación dolorosa a nivel sentimental, también lo es para el bolsillo. Los españoles, hombres y mujeres, que deciden romper su matrimonio y tienen que abandonar el hogar conyugal se encuentran en la mayoría de los casos con problemas para abonar la hipoteca, la pensión de los hijos y conseguir pagar al mismo tiempo el alquiler o la compra de una nueva casa donde rehacer su vida.

En toda España hay 1.800.000 parejas separadas o divorciadas, 200.000 de las cuales residen en la Comunidad de Madrid, donde los últimos datos reflejan que se producen casi el mismo número de matrimonios que de rupturas, aseguran desde la Asociación de Padres de Familia Separados (Apfs).

Pero este colectivo está de enhorabuena porque, desde hoy, podrán acceder a una vivienda nueva sin pagar nada durante el primer año, lo que les supondrá un ahorro de hasta el 40% en el precio final. Esta iniciativa del Grupo Ternum tiene un doble objetivo: que los separados puedan conseguir una nueva vivienda propia a buen precio y ayudar a las promotoras a dar salida a los pisos que tiene en stock.

El único requisito para solicitar una de estas viviendas es estar separado legalmente o de hecho, aunque en este último caso será necesaria una declaración jurada del cliente. Cualquiera en esta situación podrá acceder a esta oferta, incluidos padres y madres separados con hijos a su cargo. De momento, hay casas disponibles en Madrid, Toledo, Guadalajara y Málaga, pero la intención de los promotores es llegar a todos los puntos de España. «El proyecto está planteado a nivel nacional, cada vez mas promotores ponen su cartera a disposición de este fin social”, ha explicado a ABC.es el consejero delegado de Grupo Ternum, Daniel Millán.

Además, los solicitantes podrán seleccionar el tipo de hogar que necesitan en cuanto a metros cuadrados, número de habitaciones y precio. Los interesados, que tienen que realizar la gestión en la página web www.separadossincasa.com, podrán solicitar su casa en todo el territorio nacional. Asimismo, accederán a su nuevo hogar sin tener que hacer desembolso alguno durante el primer año, incluyendo las gestiones del notario, el IVA y los actos jurídicos documentados, además de las 12 primeras cuotas del préstamo. Y lo más importante, el inmueble será del comprador desde el principio.

Hasta los muebles gratis el primer año
Redecorar tu vida tras una separación también supone un desembolso importante, por ello, esta iniciativa ofrece la posibilidad de adquirir los muebles para la nueva casa en condiciones ventajosas. Así, el comprador también estará exento de pagar las cuotas del mobiliario de toda su casa durante el primer año. Además, si tras el primer año, el cliente tuviera problemas para pagarlos, la empresa proveedora le ofrecerá la posibilidad de abonarlo en 60 meses sin intereses.

Por su parte, la Asociación de Padres de Familia Separados (Apfs) considera una buena noticia que haya iniciativas de este tipo. «La situación de los padres separados es más problemática porque, en el 96% de los casos, está obligado a abandonar el domicilio conyugal, tiene que seguir pagando el 50% de la hipoteca, la pensión alimenticia y, en algunos casos, la compensatoria. Les quedan pocos recursos para sobrevivir», asegura a ABC.es el presidente de Apfs, Juan Luis Rubio.

Así, la mayoría de los que se encuentran en esta situación se ven obligados a volver a vivir con la familia y, a veces, ni siquiera tienen sitio para alojar a sus hijos durante las visitas establecidas, asegura Rubio, que insta a las administraciones a que establezcan cuotas para separados en las viviendas de protección oficial. «En Madrid y Cataluña ya se hace. Todavía queda mucho por hacer. La más avanzada en este sentido es la Comunidad de Madrid que oferta 40 viviendas al año para 200.000 separados».

España es el segundo país que mejor tolera el divorcio

España ha pasado de tomarse el divorcio a chirigota, como Paco Martínez Soria en ‘El alegre divorciado’, a ser el segundo país del mundo que mejor lo acepta socialmente, sólo superado por Brasil, según una investigación hecha por el departamento de Sociología de la Universidad de Granada (UGR).
Este estudio refleja que casi el 80% de los ciudadanos españoles creen que es la mejor solución cuando una pareja no es capaz de superar sus problemas conyugales, lo que sitúa a España muy por delante de otros países del Norte de Europa, considerados hasta ahora tradicionalmente como más liberales.
La aceptación del divorcio ha aumentado durante la época de los noventa y, curiosamente, los jóvenes son el sector de población que se muestra más en desacuerdo con él; probablemente porque estas generaciones han vivido los procesos de ruptura de sus padres, según el profesor Diego Becerril. Por otra parte, los que lo han ejercido alguna vez son los que están más a favor, mientras que aquellas personas a las que sólo la muerte les separó de su pareja, los viudos, son los que muestran un mayor rechazo social.
En cuanto a la ideología, los más cercanos a posiciones de izquierda son quienes más de acuerdo están con el divorcio como solución a un matrimonio conflictivo, mientras que cuanto más hacia la derecha se define el individuo, mayor es su oposición.
De los 35 países analizados, allí donde el divorcio está peor aceptado socialmente es Japón, con poco más de un 30% de encuestados a favor, seguido de Filipinas y Estados Unidos.
En el trabajo también se han analizado los datos de la Encuesta Mundial de Valores, según la cual el divorcio es el comportamiento más justificable de entre una serie de decisiones vitales como son la eutanasia, el aborto o la prostitución.