El imparable aumento de las separaciones conflictivas

Eva Rodríguez: «La mediación tiene muchas ventajas, pero no debería ser obligatoria» Sagrario Yarnoz: «Divorcio no tiene que ser igual a problemas si se hace bien» Eva Cerón: «Se acude a triquiñuelas para incumplir las resoluciones judiciales» Justo Sáenz: «Los padres se separan, pero no los hijos de sus progenitores»

SAN SEBASTIÁN. DV. Frente al aumento de separaciones conflictivas, la mediación surge como una herramienta eficaz, complementaria al proceso judicial, para que la pareja pueda encauzar civilizadamente su futura relación, en especial si hay hijos de por medio. En Euskadi no existe una norma que regule la mediación familiar, si bien el Ejecutivo autónomo ha elaborado un proyecto de ley que se encuentra ya en la Cámara vasca para su inminente aprobación. Esto garantizará una mediación gratuita y pública, así como la creación de puntos de atención profesionalizada en los tres territorios. Alrededor de 1.700 separaciones se registran anualmente en Gipuzkoa. El año pasado 1.719, de las que el 29% fueron conflictivas, porcentaje que se ha venido incrementado en los últimos dos años por diversas causas, aunque muy especialmente debido a la lucha por la custodia de los hijos y por el reparto de los bienes.

SITUACIONES CONFLICTIVAS
Las causas

- No han aumentado sustancialmente los divorcios, pero sí la conflictividad en los casos de ruptura de parejas. ¿Por qué?

- Justo Sáenz. Analizando los datos, del 2002 al 2004 vemos que el promedio de contenciosos en el País Vasco rondaba el 30%, y en Gipuzkoa, el 23%. Pero es a partir del 2005 cuando estalla la conflictividad. Y así vemos que en Euskadi la media pasa al 35% y en Gipuzkoa, al 29%. Esto coincide con la puesta en vigor de dos leyes, la nueva del divorcio y la de violencia de género. Así que la primera conclusión es que algo está fallando y que ambas leyes deben ser revisadas. Por otro lado, los hombres están empezando a pedir la guarda y custodia compartida. Ha cambiado el espectro social, la mayor parte de las parejas que se separan tienen menos de 35 años y ambos participan en la educación y cuidado de los hijos, pero a la hora de separarse o divorciarse tienen que llegar a un acuerdo sobre la guarda y custodia compartida. Y normalmente ahí intervienen varias situaciones que hace muy difícil llegar a acuerdos. Además, en algunos casos está habiendo una utilización perversa de la ley de violencia de género para conseguir determinadas ventajas de cara a la separación o divorcio o para coaccionar a la otra parte. Y en esto nos basamos en datos del CGPJ referentes al País Vasco: tanto en 2005 como en 2006, el 46% de las denuncias han sido archivadas, o sobreseídas, o bien ha sido declarada inocente la persona acusada. Y además se observa que está aumentando la manipulación de los menores para evitar la guarda y custodia compartida. Y hay otro dato que influye en la conflictividad. Es la carestía de la vida, y más concretamente de la vivienda.

- Eva Cerón. Es verdad que la litigiosidad ha aumentado y ahora hay mayor contenciosidad con mayor carga negativa en todos los frentes. Desde el punto de vista jurídico, si antes se entraba a conocer la causa que había motivado la separación o el divorcio de mutuo acuerdo, se ha producido un giro por completo que impide entrar a conocer la causa. Bajo la denominación de la desaparición de la afectio maritalis, acreditada la desavenencia conyugal y la existencia de un conflicto que no tiene solución a corto-medio plazo, y que es irreversible, se impone la necesidad de dar una solución inmediata, lo más ajustada posible y, en consecuencia, a nivel judicial no se entra en las causas.

- Eva Rodríguez. Sí es verdad que a partir de 2005 se aprecia un cambio muy importante y efectivamente se ha producido un aumento de la conflictividad. Una de las causas es la lucha por la custodia de los hijos. Hasta 2005, los padres daban por hecho que la guarda y custodia se la iban a quedar las madres y lo asumían, y no había ningún conflicto. A raíz de la reforma legal, los padres ya no se conforman. Otra fuente de conflicto es la cuestión económica, el reparto de los bienes y el tema de las pensiones. Después de haber vivido en una situación desahogada, llega la separación o el divorcio y mientras que los ingresos son los mismos, los gastos se multiplican.

- Sagrario Yarnoz. Divorcio y conflictividad son pareja de hecho. Psicológicamente, siempre hay conflictividad: con respecto a los hijos, con respecto al dinero y con respecto a otras muchas cuestiones. Pero todas estas conflictividades muy probablemente tienen su origen en una conflictividad interna. En un divorcio siempre hay una profunda herida. Por eso creo que hay que apostar por la mediación. Pero tengo la impresión de que el mundo judicial debería estar más al tanto de las causas psicológicas que están debajo de esa conflictividad. Y así como cada vez hay más información sobre los recursos legales, también se debería informar más acerca de las emociones. En Estados Unidos, por ejemplo, con cada divorcio se ofrece un librito que informa de los aspectos psicológicos. Aquí es la guerra por la guerra: es el yo me divorcio, pero te vas a enterar. Y en ese te vas a enterar no importa si se arrastra a los niños.

LA MEDIACIÓN FAMILIAR
Descarga de tensiones

- ¿Apoyan la mediación como herramienta ante las rupturas de parejas en vez de la vía contenciosa?

- Justo Sáenz. El objetivo fundamental que deben llevar todas las actuaciones es prevenir el aumento de la conflictividad en el momento de la separación o el divorcio. Ante ello, la legislación francesa está bastante bien. Los jueces tienen la posibilidad de remitir a un servicio de mediación familiar y las partes pueden utilizarlo o no. Aquí, en Gipuzkoa, desde hace algún tiempo se está realizando algo similar. Agipase, desde 1996, viene realizando un programa al que acuden personas que están en situación de conflicto familiar. La trabajadora social hace un análisis de la situación y deriva a servicios especializados; paralelamente se da un cursillo sobre coparentalidad, porque es lo único que une a las partes: los hijos. Por tanto, apoyamos la mediación, pero una mediación familiar integral, que sea preventiva y pluridisciplinar. Porque la mediación es un proceso que reduce costes económicos y psicológicos; fomenta la utilización del diálogo como método de resolución de los conflictos y facilita la continuidad de los hijos con el padre y con la madre. Los cónyuges se separan, pero los hijos no tienen por qué separarse de sus progenitores. La mediación posibilita eso, que las partes acuerden de manera autónoma su futuro.

- Eva Cerón. Yo soy partidaria de la mediación familiar intrajudicial. Entiendo que es una transacción en la que ambas partes ceden en su propia esfera de poder; es un proceso voluntario que tiene como objetivo la resolución de conflictos de parejas, estén casadas o no, con hijos, especialmente menores de edad, en que se logra no sólo una solución puntual para la crisis que se está fomentando o va a surgir, sino establecer pautas de conducta para saber llevar esa situación a lo largo del tiempo. A nivel judicial, una sentencia podrá resolver una situación durante un tiempo determinado, pero la vida va generando nuevas situaciones que la sentencia no contempla y que la mediación sí puede dar respuesta. Haría falta un poco más de cultura de la negociación, más que de la contraposición. Ya sólo el hecho de entrar en el contencioso judicial estamos en la tesis de ganador, perdedor o suma cero. Hay una experiencia piloto realizada en Madrid, Sevilla, Málaga, Pamplona, Barcelona y Palma de Mallorca, por la que el juez puede instar a las partes a que acudan a la mediación, o incluso previamente a la elaboración de la sentencia puede ofrecer la posibilidad de una vistilla en la que se entreguen folletos divulgativos, se exhiban vídeos, se les dote de información suficiente como para que piensen que quizá sea más fácil suspender la vista durante dos o tres meses, con el fin de que puedan acudir a un servicio de mediación. También sería deseable que en el propio Colegio de Abogados hubiera una comisión o un turno de oficio que se dedicara de una forma especializada a estas situaciones.

- Eva Rodríguez. Sí existe ya una comisión de mediación en el Colegio de Abogados y hay muchos compañeros interesados en este tema. Al margen de la mediación, tradicionalmente el abogado negocia y trata siempre de que las partes lleguen a un acuerdo, incluso cuando dos compañeros representan intereses contrapuestos. En la mayor parte de los casos, la vía contenciosa es nuestro último recurso. Respecto a la mediación intrajudicial, a la que se ha hecho referencia, yo creo que se estaría desvirtuando la esencia de la mediación. Uno de los requisitos básicos de la mediación es la voluntariedad. El hecho de que se obligue a las partes a una mediación cuando no tienen ningún interés, al final no creo que sirva para nada. Por supuesto, debe existir el servicio y debe ser ofrecido como cauce para solucionar conflictos, pero hasta ahí: no como servicio obligatorio. Ventajas, naturalmente, las tiene todas, la principal es la reducción del coste emocional y afectivo, además de facilitar la comunicación y el diálogo. El tiempo en que se puede resolver el conflicto será mucho menor y se reducen considerablemente los costes económicos.

- Sagrario Yarnoz. Ya de por sí es bastante conflictivo un divorcio como para añadir más conflicto. Todo lo que sea no trabajar el acuerdo supone marcar un vencedor y un vencido. Muchas veces, dentro de ese tensionamiento psicológico lo que se busca es vencer y que el otro sea vencido, incluso sin importar demasiado que este proceso pueda afectar a los hijos. Pero lo importante en un divorcio es el reconocimiento de que algo no ha funcionado. Cierto es que todavía no estamos en una cultura de diálogo. Un autor norteamericano habla en un libro de catorce estadios de un divorcio, desde que una persona comienza a percibir signos de que no funciona bien el matrimonio hasta que la pareja ha llegado a acuerdos y ha hablado con los hijos. Si aquí hiciésemos un estudio posiblemente veríamos que hay tan solo tres estadios: primero, me quiero divorciar; segundo, juicio, y tercero, reorganización. Facilitaría mucho la vida de esas personas que no se centraran sólo en el juicio como eje de la separación, sino en esos procesos de reorganización: de informar a los niños y, ¿por qué no?, comprender a la otra persona.

- Justo Sáenz. Sólo una reflexión. Vamos a un porcentaje del 50% de separaciones o divorcios. Paralelamente, está aumentando la contenciosidad. En estos momentos hay un problema muy grave: hay 20.000 niños en todo el Estado que sufren un síndrome de alienación parental. Muchas veces el problema es que ni tan siquiera se sabe lo que es la mediación. Pero, además es que la mediación rentabiliza recursos. Los juzgados están a tope y si previamente se pasa por una mediación, los juzgados sólo tendrían que firmar acuerdos. Para la pareja es fundamental.

- Eva Cerón. Por la experiencia que han llevado a cabo los juzgados a los que antes me refería, no se trata de que los jueces manden obligadamente a las partes a esos servicios, sino que los dan a conocer. Pero, lamentablemente, las parejas llegan al juzgado sin hacer los deberes, sin conocer las posibilidades que abre la mediación y sin haber negociado previamente.

LOS PROBLEMAS AÑADIDOS
Incumplimientos, custodia

- La poca labor de la mediación familiar, los incumplimientos judiciales y la problemática de los padres no custodios que se quejan de no poder estar con sus hijos, entre otras cuestiones, dibujan el día a día de los conflictos familiares. ¿Cómo lo valoran?

- Justo Sáenz. No me parece que Gipuzkoa sea el territorio más desasistido. Estamos con un 29% de contenciosidad, cuando Vizcaya, por ejemplo, tiene un 38%. Esto es así porque desde el año 98 tanto la Diputación como el Gobierno Vasco han apoyado a las organizaciones que hemos venido realizando mediación familiar. Y se nota. Y en cuanto a los incumplimientos, en una encuesta que hicimos entre más de un millar de casos salía un 12% en relación a las pensiones alimenticias. Lo que nos encontramos es que había mala fe en determinados sectores, básicamente en profesionales autónomos, pero también existía un fenómeno cada vez mayor de progenitores no custodios que realmente no pueden pagar la pensión. Ante estas situaciones, lo que nosotros venimos diciendo desde el 2003 es que se debe crear el fondo de garantía social para la situación de impago de pensiones. Pero el Gobierno Vasco, que es la instancia competente para ponerlo en marcha, no lo ha hecho. Y respecto al incumplimiento del régimen de visitas, hay que decir que está aumentando en estos momentos de una manera alarmante. Hay manipulación de los menores, bien por parte del progenitor custodio, bien por parte de ambos progenitores, y vemos que ahí tiene que haber medidas legislativas claras. Porque en este momento las obstaculizaciones salen gratis. Hasta el punto de que un progenitor no custodio puede llevar un año, dos años o tres años sin ver a su hijo y no pasa absolutamente nada; sólo pasa que ha perdido la relación con su hijo, y el hijo, lo más grave, con el padre. Y otro asunto que también nos preocupa se refiere a los gastos extraordinarios, que al no estar regulados, cada vez hay más quejas al respecto.

- Eva Cerón. Lamentablemente, los incumplimientos de las resoluciones judiciales sí se vienen produciendo, especialmente en materia económica. Hay casos en los que, efectivamente no se puede cumplir lo acordado, pero en otras ocasiones se camufla la capacidad económica. En estas situaciones hay muchas triquiñuelas. En lo que concierne a los gastos extraordinarios, lo que se procura, cada vez más, es hacer un listado lo más preciso posible, en el que se indica lo que se entiende o no por gasto extraordinario. Y aquí son muchos los datos que hay que detallar, incluso se ha llegado a especificar el ajuar doméstico. Lamentablemente esto ocurre cuando las posturas están muy enfrentadas. Por otro lado, hay incumplimientos que ocurren por causas sobrevenidas, porque cambian las circunstancias, como por ejemplo cambios de las condiciones de trabajo o cambios de situación geográfica.

- Eva Rodríguez. La mayor parte de los incumplimientos son de tipo económico y de régimen de visitas. Sin embargo, en los económicos son menos los casos en los que realmente no se puede pagar; la mayoría son una consecuencia más de esa falta de comunicación, de que como es algo impuesto la respuesta es el rechazo. Esto refleja perfectamente el no haber podido llegar a otro tipo de solución como la que se puede obtener mediante la mediación familiar. Respecto al incumplimiento del régimen de visitas, es un asunto preocupante, pero es una situación que se está produciendo y está causada la mayoría de las veces por el progenitor custodio. Pero también sucede que cuando se está negociando, en esa pugna por ver quién se queda con los niños, cada una de las partes tiende a desacreditar a la contraria ante los hijos. Para los críos es tremendo.

- Sagrario Yarnoz. Centrándome en el problema de los padres no custodios que tienen problemas para estar con sus hijos, hay que ver con qué inocencia a veces el progenitor custodio dice que no tiene nada en contra de que el hijo vaya con el otro, aunque insiste en que es el propio niño el que no quiere verlo Pero cómo va a querer el pequeño si previamente se ha hecho con él una labor de zapa, destrozando la imagen de su ex cónyuge… Otras veces ocurre que, por estar poco tiempo con los niños y por querer aprovecharlo, los progenitores no custodios tratan de complacer a los hijos en los más mínimos detalles y de alguna forma queda cercenado su rol como padre. No ejerce su función, sino que se convierte en un elemento de diversión. Incluso a veces realmente no sabe qué hacer cuando está con el hijo. Hace un año pusimos en marcha un programa piloto para enseñar habilidades, implicando a los dos progenitores. Pero fracasó. Los niños se veían en la necesidad de guardad lealtad al progenitor custodio, aun a riesgo de saber que estaban prescindiendo del otro. Los chavales tienen que sobrevivir y se adaptan, pero con el tiempo eso pasa factura.

EL FUTURO
¿La custodia compartida?

- Hablemos del futuro, del papel que tendrá la mediación familiar y si el camino es el de la guardia y custodia compartida.

- Justo Sáenz. El futuro de la mediación tiene que ir acompañado por otras medidas legales. Entendemos que se debe modificar la ley del divorcio, adaptándola a los modelos europeos: la mayoría de los países tienen la guarda y custodia compartida como norma. Bajo dos criterios básicos: el principio de la igualdad hombre-mujer y el derecho del menor a relacionarse con ambos progenitores. Hay que modificar la ley para que la norma sea la guarda y custodia compartida y la disolución de los gananciales. La mediación familiar del País Vasco va a ser gratuita y pública y sí vemos como extrema necesidad de esta ley que recoja la iniciativa social.

- Eva Cerón. Creo que es positiva la mediación familiar, tanto intrajudicial como extrajudicial, que sea pública, gratuita, voluntaria, flexible y confidencial, y es muy importante la coordinación interinstitucional, tanto a nivel de Gobierno Vasco, Diputación Foral, ayuntamientos y servicios sociales. Y a nivel judicial, todo lo que lleve a una buena coordinación es positivo.

- Eva Rodríguez. La mediación debe acompañarse de una coordinación a todos los niveles. No es una alternativa al sistema judicial, sino complementaria al mismo. Respecto a la custodia compartida tengo ciertas dudas sobre la posibilidad de que se conceda de forma automática, especialmente en lo que respecta a los casos más conflictivos, en los que no existe diálogo. Al final, si no hay una mínima comunicación es muy difícil que se materialice una custodia compartida. Habría que valorar muchas cuestiones, en primer lugar si existe la posibilidad de dedicación por parte de ambos padres. No obstante, sí estoy de acuerdo con la igualdad entre hombres y mujeres a favor del menor, es decir, si ha sido el padre el que se ha dedicado al cuidado de los hijos, que sea el padre el que tenga la guarda y custodia.

- Sagrario Yarnoz. El patrón de relación en este siglo ha pasado de ser el de una pareja para toda la vida a sucesivas parejas y eso indica que por el camino vaya habiendo más niños de parejas separadas, con lo que ello supone para su propio desarrollo psicológico. Es muy importante no culpabilizar a los padres y madres, pero sí hacerles ver que hay una responsabilidad importante sobre ellos. Divorcio no debería ser igual a problemas si se hace bien. Y para hacerlo bien hay que apelar a la responsabilidad de cada una de las partes, sin descartar la ayuda de los colectivos implicados, es decir, psicólogos, jueces, abogados, asistentes sociales, asociaciones, etcétera.

Euskadi registra 3.000 demandas de divorcio en el primer trimestre del año

LA CAPV CONTABILIZÓ 230 SEPARACIONES Y TRES NULIDADES.

Andalucía, Cataluña y Madrid, las regiones con más población, aglutinan la mayor parte de los casos

Madrid. La comunidad autónoma vasca registró un total de 3.014 demandas de divorcio durante el primer semestre de este año, periodo en el que se contabilizaron 230 separaciones y tres nulidades matrimoniales. Según datos de los partidos judiciales a los que tuvo acceso Efe, la mitad de las demandas de divorcio presentadas en España en el primer semestre del año se registraron en Cataluña, Andalucía y Madrid, cuyos ciudadanos son también los que más se separan.

Durante el primer semestre de este año casi 72.000 parejas solicitaron el divorcio, cifra similar a la del mismo periodo de 2006, mientras que 5.760 matrimonios se separaron y 106 fueron anulados por las autoridades eclesiásticas. Al ser las regiones más pobladas, Cataluña, Andalucía y Madrid acaparan la mitad de esas demandas de divorcio, ya que en esas tres comunidades se presentaron 36.499 solicitudes entre enero y junio de este año.

Los catalanes son los que más demandas registraron en ese periodo, con 13.329 solicitudes -9.501 consensuadas y 3.828 no consensuadas-, seguidos de los andaluces, con 12.743 -6.738 de mutuo acuerdo y 6.005 no acordadas-, y los madrileños, con 10.427 -6.629 consensuadas y 3.798 no consensuadas-. Prácticamente una de cada siete demandas de divorcio se presentó en la provincia de Barcelona, con 10.584 solicitudes.

En el polo opuesto, y en función también de su menor población, se sitúan La Rioja (434 divorcios), Navarra (727) y también la comunidad de Cantabria (877).

separaciones Respecto a las separaciones, Andalucía vuelve a estar en cabeza con 1.189 -671 consensuadas y 518 no consensuadas-, por delante de Cataluña con 930 -687 de mutuo acuerdo y 243 sin consenso-, y de Madrid con 854 -573 acordadas y 281 sin acuerdo-.

Sin embargo, por provincias, el mayor número de separaciones se produjo en Madrid, con 854 solicitudes tramitadas en los juzgados, en tanto que La Rioja (22) Navarra (39) y Cantabria (62) fueron las comunidades con menor número de separaciones. Además, se anularon 21 matrimonios en Cataluña, 19 en Andalucía, 17 en Madrid y 15 en Valencia, mientras que en Cantabria, Navarra y La Rioja no se anuló ninguno.

La ley del divorcio multiplica las demandas de custodia compartida

Dos años después de la reforma los ‘divorcios exprés’ aumentan un 48%

Madrid. La reforma del Código Civil en materia de divorcio, que el 8 de julio cumple dos años, ha multiplicado las demandas de custodia compartida en los despachos de abogados, aunque los jueces la aplican con “cuentagotas”, según los expertos.

El texto de julio de 2005 estableció, tras una tramitación muy polémica, lo que ya venían otorgando excepcionalmente los jueces: el derecho de los cónyuges a compartir la guarda y custodia de los hijos, en una situación de mutuo acuerdo, y añadió la posibilidad de que pudiera concederse a instancia de uno de los progenitores. Ambos casos requieren un informe favorable del Ministerio Fiscal y del equipo psicosocial del juzgado, lo que, a juicio de algunos sectores, la ha convertido en una ley restrictiva.

Dos años después, el Consejo General del Poder Judicial no dispone de estadísticas oficiales sobre la repercusión de la medida, aunque si ha constatado que otros aspectos de la reforma, como los divorcios exprés , han supuesto un aumento del 48,1% de los divorcios y una reducción del 76% de las separaciones en 2006, debido a la reducción de plazos y costes contemplados en la nueva ley.

Rosa Pérez Villar, de la Asociación de Mujeres Juristas Themis, coincide en que se están multiplicando las demandas aunque no hay más concesiones “porque los jueces en general consideran que la custodia compartida no protege suficientemente el interés del menor”. Y en los casos que salen adelante, las audiencias las revocan, afirma. La portavoz de Themis, en contra de la custodia compartida en procesos contenciosos, considera que “no hay una necesidad social” y que sus regulación fue una “victoria pírrica, porque la mayoría de los tribunales se están pronunciando en contra”.

Para Ana María del Campo, presidenta de la Federación de Asociación de Mujeres Separadas, detractora de la medida, “el porcentaje de demandas que se han tramitado por la vía del mutuo acuerdo es insignificante en comparación con lo que se preveía”. Ello evidencia -dice- que no había esa demanda social por parte de los progenitores paternos y que “como ya advertimos” está siendo utilizada mayoritariamente por los “maltratadores como una forma de intromisión en la vida de la mujer y como fórmula de disuasión para que la mujer desista de su intención divorcista”.

En el otro extremo, José Luis Turienzo, presidente de la asociación “Custodia compartida, ¡ya!”, de Valencia, cree que se trata de una ley “restrictiva” porque es necesario un informe del Ministerio Fiscal que antes no existía, y que es “habitualmente negativo”. Además -afirma- interfiere la ley de violencia de género, que “da mucho poder a la mujer, no sólo para protegerla sino también para criminilizar al hombre”.

La reforma del Código Civil recoge, entre los supuestos en los que no procede conceder la custodia compartida, la existencia de indicios de violencia doméstica. >efe

«El divorcio empobrece a hombres y mujeres porque se trata de dividir y restar»

ÁNGEL RESA a.resa@diario-elcorreo.com/VITORIA

MARISOL PALACIOS LANDALUCE, VICEPRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN DE MADRES Y PADRES SEPARADOS DE ÁLAVA

Marisol Palacios es la vicepresidenta de la Asociación de Madres y Padres Separados de Álava (Amapase). Insiste en igualar a hombres y mujeres con el denominador común de ‘personas’ y cree que las rupturas empobrecen económicamente a ambos sexos.

-Amapase firmó la semana pasada con la Diputación un convenio para prevenir la violencia de género. ¿Se trata de una formación especialmente dirigida a los hombres?

-Hombres, mujeres, educadores, adolescentes… Se trata de educar en la igualdad y de prevenir.

-La violencia de género asusta. ¿Es que ahora se dan más casos o es que antes no trascendían?

-Antes no trascendían, estaban mucho más ocultos. Piensa que la mujer sometida a maltrato sentía vergüenza de decirlo por miedo al qué dirán. Hoy, cuando la mujer se siente apoyada, da el paso.

-¿Queda mucho camino por recorrer para la igualdad real?

-Para mí, sí. Con respecto a hace treinta o cuarenta años sí se ha mejorado. A las mujeres se nos mira de otra forma, se nos considera a nivel profesional… Pero en lo que se refiere a educación en la igualdad, se nos llena mucho la boca. Todavía hay mucho enfrentamiento entre hombre y mujer.

-¿Por la cerrazón masculina?

-Y por la ley. Desde nuestra asociación luchamos por la modificación de la Ley del Divorcio. Todas las mujeres que caen a manos de sus parejas lo hacen antes, durante o después de la separación. Analiza por qué.

-Hágalo usted.

-Porque la Ley del Divorcio está muy mal hecha. No estoy justificando la violencia, que quede superclarísimo. Estoy intentando razonar un poco. Tú piensa en un hombre al que le despojan de su casa, de sus hijos y al que dejan prácticamente en la ruina. Y encima se pitorrean de él. ¿Qué más tiene que perder esa persona?

-¿Quiere decir que la norma perjudica al hombre?

-Perjudica más al hombre. Y no es culpa de la mujer, es culpa de la ley. Nosotros proponemos una modificación integral y ya de la Ley de Divorcio, en el sentido de que se haga una liquidación de gananciales en el momento de la separación, de que cada miembro de la pareja tenga su vivienda, custodias compartidas…

Leyes deficientes-¿Y qué opina de la Ley de Violencia de Género?-¿Y qué opina de la Ley de Violencia de Género?-Cuando la violencia se da entre personas del mismo sexo no se aplica. En una pareja de lesbianas no se aplica porque la que está dando el maltrato es mujer. Sólo cuando el sujeto activo del delito es hombre y el pasivo es mujer. Yo te puedo dar a ti diez tortas y me caen multas. Pero tú, por una que me des, puedes ir a la cárcel. ¿Se ha conseguido con esta ley que mueran menos mujeres? Por desgracia, no.

-¿Y qué opina de la Ley de Violencia de Género?-Cuando la violencia se da entre personas del mismo sexo no se aplica. En una pareja de lesbianas no se aplica porque la que está dando el maltrato es mujer. Sólo cuando el sujeto activo del delito es hombre y el pasivo es mujer. Yo te puedo dar a ti diez tortas y me caen multas. Pero tú, por una que me des, puedes ir a la cárcel. ¿Se ha conseguido con esta ley que mueran menos mujeres? Por desgracia, no.-¿Debería velar más la Justicia por aquellas mujeres que denuncian malos tratos?

-La mujer realmente maltratada tiene miedo y es a la que le cuesta ir al Juzgado para pedir una orden de alejamiento. Ahí es donde tenemos que trabajar.

-¿Con la incorporación progresiva de la mujer al mercado laboral se han reducido los casos de las que no denunciaban por la dependencia económica del marido?

-Claro, claro. Esa independencia económica está facilitando que las mujeres den el paso para separarse. A mí me vienen mujeres de sesenta y tantos años que me dicen ‘ahora que ya mis hijos están colocados, me separo’.

-¿Se recurre cada vez más a la ayuda psicológica?

-Sí, ahora sí. Y antes no se hacía.

-¿En Vitoria?

-En la asociación, sí. Lo que más nos solicitan es orientación jurídica y asistencia psicológica.

Y en ascenso-Hace cinco años esta ciudad registraba una media de dos rupturas diarias. ¿Es mucho? ¿Se va a más?-Hace cinco años esta ciudad registraba una media de dos rupturas diarias. ¿Es mucho? ¿Se va a más?-Para lo que es Vitoria, mucho. Y, desde luego, en nuestra asociación hemos ido a más. Los últimos datos que tengo de separaciones y divorcios en Vitoria son de 2006 y andábamos por los quinientos y pico anuales.

-Hace cinco años esta ciudad registraba una media de dos rupturas diarias. ¿Es mucho? ¿Se va a más?-Para lo que es Vitoria, mucho. Y, desde luego, en nuestra asociación hemos ido a más. Los últimos datos que tengo de separaciones y divorcios en Vitoria son de 2006 y andábamos por los quinientos y pico anuales.-¿Tiene que ver con el incremento la existencia del ‘divorcio exprés’?

-¿Qué entiendes por ‘divorcio exprés’?

-Un acortamiento de los plazos.

-A los tres meses del matrimonio puedes pedir el divorcio, pero el procedimiento sigue igual de largo. Lo que se ha disminuido es que antes debía pasar un año de la boda para pedir la separación y otro año para el divorcio.

-Luego sí se han reducido.

-Sí. Pero no creo que esta sea la causa que favorezca el incremento de divorcios.

-¿Ahora se aguanta menos en la convivencia?

-Pues yo creo que sí, que nos aguantamos cada vez menos. No tienes más que ver lo exaltada que está la sociedad. Nos respetamos y dialogamos menos, también por la vida que llevamos. La falta de tiempo es uno de los grandes problemas.

-¿Lo más difícil en todo divorcio es dar el paso?

-Sí.

-Y una vez dado, ¿hay una liberación?

-Sí. Lo difícil es venir al abogado y decir ‘me quiero separar’. O ir a la asociación y decir ‘ayudadme, me quiero separar y no sé por dónde empezar’. Una vez que llegas ahí dices ‘buf, ya está’.

-Se habla, y seguro que con lógica, de los problemas que genera un divorcio a la mujer. Pero se conocen también casos de separados con graves apuros económicos: pensión alimenticia, copago de la hipoteca de la casa que abandona, alquiler de una nueva… ¿Están recibiendo en Vitoria muchos problemas de este tipo?

-Sí. De todos los hombres que se nos han acercado a la asociación, el 90%-95% viene con gravísimos problemas económicos.

-¿Hasta el punto de compartir pisos con estudiantes?

-En Guipúzcoa sé de algunos que viven en cámpings…

-¿Y en lonjas de Vitoria?

-Sé de un socio nuestro que ha vivido en una lonja durante mucho tiempo. Generalmente buscan pisos compartidos con otros separados o solteros, vuelven a casa de sus padres, van a una pensión. Pero la madre dice ‘¿mis niños van a ir a una pensión con su padre? Ah, no, que los tenga de cuatro a ocho’. Ojo, que no se piense que voy en contra de las mujeres, un sector en el que hay mucha pobreza. Lo de los cuatrocientos euros de pensión y tres hijos son casos reales. La mayoría de las que tenemos en la asociación trabajan en la economía sumergida.

-Problemas económicos para mujeres y hombres. Aparte de lo que pueda tener de liberación emocional, ¿el divorcio empobrece?

-Sí, total y absolutamente. En una pareja se suman dos sueldos. En una separación las operaciones son dividir y restar.

Edades críticas-¿Cuál es la edad crítica?-¿Cuál es la edad crítica?-La gente mayor que se separa lo pasa muy mal porque son muchos años de convivencia. Los jóvenes tienen otra ideología y educación. Lo pasan mal, pero tienen una capacidad de superación más rápida. Claro que cuesta salir, pero el divorcio es una herramienta para solucionar algo que está mal.

-¿Cuál es la edad crítica?-La gente mayor que se separa lo pasa muy mal porque son muchos años de convivencia. Los jóvenes tienen otra ideología y educación. Lo pasan mal, pero tienen una capacidad de superación más rápida. Claro que cuesta salir, pero el divorcio es una herramienta para solucionar algo que está mal.-¿Hay cupos de viviendas de protección oficial para separados?

-Para las mujeres, sí porque la mayoría tiene la custodia de los hijos. Hay un cupo para familias monoparentales en el que entran. Ahora, nuestra federación de Euskadi ha firmado un acuerdo con Vivienda para que los hombres entren en un cupo específico, pero en alquiler. Y seguimos luchando para que lo puedan hacer en compra. Te voy a poner un ejemplo real que conozco en Vitoria.

-Adelante.

-Señora dice al señor ‘me quiero divorciar’. Y él contesta ‘vale, ¿cómo lo hacemos?’ Ella: ‘Tú te vas de casa y yo me quedo con los dos niños. Me pagas la pensión de alimentos y la mitad del crédito hipotecario’. Este señor está viviendo de la caridad. Sigo. Al mes de separarse, la señora mete en su casa al novio, divorciado y con dos hijos. Y el novio tiene una vivienda que pone en alquiler. El legítimo propietario está en la puñetera calle, viviendo de prestado y pagando una hipoteca para que viva toda esa gente. Por cierto, qué poco solidario como hombre con el otro, ¿no?