AMAPASE avanza que se evitarán discusiones en un tema recurrente como es la vivienda.

“Estas novedades reducen el conflicto y benefician sobre todo a los niños”.

La Asociación Alavesa de Padres y Madres Separados cree que todos los vascos percibirán los beneficios de estas medidas.

Los vascos separados o divorciados tendrán un acceso preferente a las viviendas de alquiler de protección oficial, gracias al acuerdo alcanzado por la Federación de Euskadi de Madres y Padres Separados Kidetza y el Departamento vasco de Vivienda. De este modo, la consejería del Gobierno Vasco atiende la demanda más prioritaria que viene haciendo pública este colectivo, puesto que hasta el 82% de los progenitores no custodios que contactaron el año pasado con la Federación no disponía de alojamiento. En Álava se realizaron 800 divorcios el pasado año y alrededor de 6.000 en toda Euskadi. No obstante, seis de cada diez ex cónyuges podrán beneficiarse de esta medida, según mantiene Kidetza, que presentó ayer el acuerdo junto con el consejero de Vivienda y Asuntos Sociales, Javier Madrazo. Tras el consenso alcanzado, los padres y madres separados o divorciados se integrarán en un cupo social específico, junto con el resto de colectivos necesitados de especial protección, a la hora de acceder a un concurso de vivienda protegida, aunque sólo en régimen de alquiler.

Con esta medida se amplía el número de beneficiarios de este cupo especial, puesto que en 2004 Lakua ya estableció uno para el acceso de las familias monoparentales y otro de especial protección para las víctimas de la violencia de género. Además, el pacto amplía el abanico de acceso a las listas de Etxebide y a las adjudicaciones de VPO, tanto en alquiler como en venta, a todos los vascos separados o divorciados que carezcan de vivienda, o bien, obtengan por la venta del domicilio ex conyugal un importe neto de menos de 75.000 euros, cuando hasta ahora se establecía como cantidad límite los 72.000 euros.

PROTECCIÓN DEL MENOR Uno de los alegatos con los que Kidetza argumentaba la demanda de VPO para sus usuarios era la protección del menor. En su propuesta, argüía que en la mayoría de las sentencias de separación o divorcio se adjudica el hogar conyugal al progenitor custodio, al fin de que el menor tenga un hogar digno. Sin embargo, el colectivo achacaba a la consejería de Vivienda que no se tenía en cuenta que el menor “pasa con el no custodio una media de 126 días al año”. “Las administraciones no pueden ignorar que el 50% de las parejas continúa pagando créditos hipotecarios después de la separación”, añadían. Por eso, a partir de ahora los padres no custodios podrán solicitar que se tenga en cuenta a los hijos a efectos de las dimensiones o número de habitaciones de la vivienda, una vez que haya resultado adjudicatario en el sorteo de Etxebide. Como indicó el presidente de Kidetza, Justo Saez, de esta forma los hijos se relacionarán “en condiciones dignas” con ambos padres. En el caso de que la custodia de los hijos sea compartida, ambos progenitores podrán hacer constar en su solicitud a los hijos. Aparte de estas consideraciones, el pacto reduce el tiempo de espera para acceder a una VPO por parte de los progenitores no custodios. Si antes debían esperar dos años, ya que se les consideraba propietarios del piso ex conyugal, ahora podrán inscribirse en las listas de Etxebide al día siguiente de la separación. Todas estas aportaciones para el colectivo recogidas en el acuerdo aseguran, según coincidieron en señalar tanto Madrazo como Saez, una “reducción de la conflictividad” en este tipo de procesos, además de evitar que la inestabilidad de la pérdida del domicilio original derive en situaciones de marginación social. No obstante, la integrante de Kidetza, Isabel Ruiz, incidió en que todavía muchos hombres quedan desamparados por un “mal” uso puntual de la Ley de Violencia de Género por parte de las mujeres con el fin de lograr la custodia de los hijos o la titularidad del hogar conyugal.

NOTICIAS DE ÁLAVA

Los divorciados entrarán en Etxebide al día siguiente de la separación aunque sean titulares de una vivienda

Las personas divorciadas y separadas con dificultades económicas podrán inscribirse en Etxebide al día siguiente de la separación -aunque figuren como titular de una vivienda-, frente a los dos años que había que esperar anteriormente.

Vasco Press Bilbao.

Además, quienes obtengan por la venta del domicilio un beneficio neto de menos de 75.000 euros, se sube el límite en 3.000 euros podrán participar en las adjudicaciones de VEO, tanto en alquiler como en venta. El consejero de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco, Javier Madrazo, ha presentado hoy en Bilbao las medidas adoptadas por el Departamento junto con la Federación de Euskadi de Madres y Padres Separados (Kidetza) con el objetivo de favorecer el acceso a las VPO a las personas separadas y contribuir a atenuar el nivel de conflicto que se da en una ruptura a la hora de liquidar los bienes comunes.
Según ha explicado Madrazo, el acuerdo es “muy beneficioso” para los padres separados ya que trata de minimizar las consecuencias negativas de las rupturas que conllevan “fragilidad y quiebra económica”. “La vivienda es un foco de conflicto importante tras la ruptura”, ha indicado. Por ello, se han “consensuado” con Kidetza cinco medidas que entrarán en vigor durante el presente año.
La primera recoge la creación de un cupo especial de personas separadas en Etxebide para promociones en régimen de alquiler. Asimismo, quienes carezcan de vivienda o obtengan por la venta del domicilio ex conyugal un beneficio neto de menos de 75.000 euros podrán acceder a las adjudicaciones de vivienda protegida. Hasta la fecha, el límite estaba fijado en 72.000 euros.
En el caso de custodia compartida, se podrá incluir a los hijos en el registro y se tendrá en cuenta el número de habitaciones de la vivienda en función del número de hijos.
Por último, las personas separadas o divorciadas podrán inscribirse en Etxebide desde el día siguiente de la separación sin tener que esperar a los dos años. En Euskadi alrededor de 6.000 personas se separan cada año, no obstante, existen más de 50.000 personas en esta situación, lo que lo convierte en un colectivo “amplio y en crecimiento”.
Desde Kidetza hacen una valoración “positiva” del acuerdo puesto que favorece “la disminución de los conflictos familiares y la mediación familiar”. Según ha explicado el presidente de la Federación, Justo Sáez, estas medidas permiten que los menores puedan relacionarse con ambos padres.

DEIA

Padres separados

CARTAS AL DIRECTOR. Izaskun Fernandez Uribe/Girona

Leo en el periódico que los padres separados piden al Gobierno vasco pisos protegidos para poder tener una vida ‘normalizada’ después de la separación y un lugar donde estar con sus hijos en los días de ‘visita’. Me parece una petición razonable, dado que, como bien dicen, el divorcio supone una ruina para los padres, principalmente, y lleva a muchos a refugiarse en casa de sus padres o en pensiones. Pero yo iría más allá. Exigiría un cambio en las leyes que ahora mismo rigen las separaciones y divorcios, y haría que éstas no supongan para uno de los conyuges, mayoritariamente el padre, una pérdida de nivel de vida que hace que la desesperación y la impotencia hagan mella en ellos. Debería ser obligatorio el reparto de bienes comunes a partes iguales, de esta manera los dos tendrían las mismas oportunidades para comenzar una nueva vida. Realmente la Ley del Divorcio que ahora existe es discriminatoria y favorece única y exclusivamente a la madre. El padre es el que tiene que abandonar su hogar, ‘visitar’ a sus hijos los días establecidos y mantener una casa aunque no tenga derecho a su uso. ¿No queremos igualdad las mujeres? Pues en esto no nos podemos convertir en víctimas y ‘aprovechar el tirón mediático’ para sacar beneficio.

EL CORREO DIGITAL

El elevado precio de los alquileres obliga a cientos de vitorianos a compartir piso

El 40% de los hombres separados debe optar por esta fórmula para poder llegar a fin de mes

MARÍA JOSÉ CARRERO m.j.carrero@diario-elcorreo.com/VITORIA

No sólo estudiantes. Compartir piso no es ya un fenómeno exclusivo de universitarios desplazados del domicilio familiar. La carestía de los alquileres en la capital alavesa obliga a centenares de vitorianos a renunciar a una vivienda para sí solos y a conformarse con una habitación con derecho a cocina, baño y, en ocasiones, sala de estar.

El aumento de esta tendencia se ve de forma clara en la sección de oferta y demanda de alojamientos de los periódicos y de otro tipo de publicaciones. Más de 70 personas buscan una habitación en estos momentos a través de Internet. «Los anuncios vienen a durar una semana. Cada día entran de 20 a 25 nuevos», detalla el joven Imanol Montoya, que gestiona una web especializada.

Montoya y sus tres hermanos crearon ‘alkila.net’ después de haber vivido en países como Irlanda, Alemania, Italia, Francia y Canadá, «donde el alquiler por Internet funciona muy bien». El perfil de los usuarios de su página es el de estudiantes en un 60% de los casos. El 40% restante reúne a gente de todo tipo «incluso de 40, 50 y hasta 60 años», comenta.

Un colectivo importante en este nuevo mercado es el de hombres divorciados. Según un informe de la Asociación de Madres y Padres Separados de Álava (Amapase), entre el 40% y el 45% de los varones que rompen su relación de pareja o matrimonial tiene que recurrir a compartir piso para poder llegar a fin de mes. «No pueden acceder a una vivienda completa», explica la vicepresidenta del colectivo, Marisol Palacios.

Y es que, al ser la mujer quien se queda en la mayoría de los casos en el domicilio conyugal por tener la custodia de los hijos, buscar cobijo en un mercado desorbitado como el vitoriano no es tarea en absoluto fácil. Sobre todo, cuando hay que pasar cada mes la pensión por alimentos y, en ocasiones, hacer frente al pago de la hipoteca del piso en el que ya no se reside.

«Es sangrante»

«La situación es sangrante», se queja Palacios. «Muchos hombres no tienen una vivienda digna para poder estar a gusto con sus hijos. Por ello, reclamamos un cupo de pisos para padres separados en los sorteos de pisos. Al fin y al cabo, funcionan como familias monoparentales», argumenta. La dirigente de Amapase añade que el nuevo Código Civil en el que se establece la custodia compartida, debe provocar un cambio en la normativa de los sorteos. «Ya no sirve la disculpa de que no les corresponde la guarda de los hijos», recalca.

Los precios de las habitaciones son elevados. Un vistazo a los más de 120 anuncios que figuran en una publicación especializada en este tipo de mercado revela que es muy difícil encontrar algo por debajo de los 200 euros al mes y el precio medio se sitúa en los 300. Cuando la habitación ofertada es doble y cuenta con baño propio en un piso con todo tipo de servicios -DVD, línea ADSL, entre otros- se llegan a pedir 500 euros.

Además de personas separadas y de jóvenes con salarios insuficientes para asumir en solitario un alquiler que nunca baja de los 600 euros al mes, los inmigrantes constituyen también un grupo numeroso de demandantes de pisos compartidos. Dentro de este colectivo, según ha podido comprobar EL CORREO, figura incluso un importante número de parejas.

EL CORREO DIGITAL